Inicio > Conociendo a KM 81

Conociendo a KM 81

Los antecedentes de “Km 81”

En el siguiente artículo publicamos recortes de la carta del lector profesor Cornelius J. Dyck quien nos da un vistazo de la búsqueda y lucha por una forma conveniente de un nuevo proyecto de servicio:

Km 81 es un nuevo modelo de la obra misionera a la que estamos encargados por parte del discipulado de Cristo.

Puede ayudarnos a nosotros, a entender mejor cómo está relacionado todo si sabemos algo de los antecedentes de Km 81. Muchos que conocían esta historia ya no se encuentran entre nosotros. “ El plan era que nuestra labor sea un servicio para nuestro país como reconocimiento hacia el Paraguay,” interpretó el Dr. Schmidt. Esto coincidió con la actitud de los menonitas de origen almán esencialmente porque el Paraguay también recibió los refugiados de Rusia que no podían inmigrar en Canadá por su edad o por enfermedad. Estos refugiados encontraron una nueva patria en el Paraguay.

Ya a mediados de los años cuarenta se discutía en el CCM la posibilidad de un projecto de reconocimiento para el Paraguay, que ya había simpatizado con los menonitas desde los años veinte. La correspondencia no muestra si el incentivo vino de Fernheim o de Menno. Sea como fuere, las personas dirigentes en Norteamérica y en el Chaco quedaron de acuerdo de que iba a ser un trabajo con leprosos. Aparte de que había leprosos en la cárcel y en un lugar de congregación encerrado por una cerca alta en Asunción, existía la colonia de leprosos Sapucai. De vez en cuando se llevó enfermos a esta colonia con un tren de carga. El asentamiento de Sapucai era un shock para mí, un establecimiento demasiado triste, pero apoyado por una iglesia americana (Disciples of Christ).

El CCM se esforzó mucho por empezar la obra con los leprosos, pero ninguno de los “directores”, que representaron al CCM, logró encaminarlo. Finalmente el CCM envió cinco hombres al Paraguay para empezar con la construcción. ¿Pero dónde? No había dirección decidida para este projecto. Por eso también quedó pendiente por el momento, y los hombres hicieron otro trabajo o pronto regresaron al norte. Esto fue antes de que yo llegara a Asunción el 2 de enero de 1949.

Con mi trabajo no pasó mucho tiempo hasta que también el gobierno se involucrara. Ellos ofrecieron un terreno grande en las cercanías de Concepción. Esto todavía correspondía al concepto viejo: tan lejos de la población como sea posible. Pero cuando visité el terreno me enteré de que 92 familias vivían allí, la mayoría ya por muchos años. Cuando pregunté al comandante, que me estaba mostrando el terreno, qué se podía hacer, él simplemente dijo que los trasladaría a todos con fuerza militar a otro lugar. Pero esto no me gustó por nada. Le pedí que no haga nada semejante antes de que lo habría aprovado yo. Me lo prometió.

Entretanto habían aparecidos métodos totalmente nuevos para el tratamiento de lepra en Carville, LA (EE.UU.) y en el Brasil. El viejo concepto de encerrar a los leprosos en un zona lejana y cercada como Sapucai fue intercambiado por un nuevo método de tratamiento ambulatorio en un hospital moderno. Entonces viajé al Brasil para visitar a dos hospitales de esta clase y quedé muy impresionado. Estaba claro para mí que un hospital de esta clase debería estar cerca de Asunción. Un poco antes el Dr. John Schmidt también lo había subrayado. Por tanto empezó de nuevo la busqueda de un terreno, y eso con el apoyo total del gobierno.

Una noche soñé: Ví una pequeña colina al lado derecho de la ruta que hasta entonces todavía no había viajado, y justo ahí, soñé, estaba el establecimiento de leprosos. La mañana siguiente me parecía algo absurdo el sueño, pero así son las cosas. Unos días después viajé con nuestro jeep sobre esta ruta para visitar a los menonitas recientemente inmigrados de Canadá que estaban asentándose en el sur del Paraguay. Y – milagro de milagros – cerca del pueblo de Itacurubí, al lado derecho de la ruta, ví a la colina que había visto en el sueño. ¿Fué guía del Espíritu Santo, una respuesta a oración? A la vuelta paré en Itacurubí para obtener más información. Sí, se encontraba en Km 81!

De Asunción envié a nuestro ayudante fiel, Juan (Hans) Neufeld, a Km 81 para investigar la posibilidad de comprar el terreneo. Era un total de 1.148 hectáreas (2.835 acres), y el terreno de hecho estaba en venta. Dos pequeños arroyos lo atravesaban. En seguida envié un telegrama con esta noticia al CCM Akron y pedí el dinero necesario para la compra. Tenía que ser bastante insistente, pero por fin llegó. El 28 de febrero de 1951 escribí a Orie Miller en Akron que el contrato de compra para el terreno ya estaba firmado y que Hans Teichgraef y su familia de Filadelfia vendrían dentro de poco para vivir en este terreno como capataces para que ningún desconocido se mudara ahí. También empezaría con agricultura y con un jardín. ¡Teichgraef no sólo hablaba el alemán sino también castellano y guaraní, lo que era una gran ventaja!

Manuel Ferreira, un hombre bien acomodado de Asunción ofreció vender 200 vacas a Gs. 200 por cabeza, 100 novillas a Gs.160 y 15 toros a Gs. 600 por cabeza al proyecto, e incluso ofreció marcarlos con hierro candente y llevarlos a Km 81. Nosotros aceptamos esta oferta.
Así que finalmente teníamos el terreno necesario y podíamos tomar los primeros pasos para la construcción de la clínica. La Misión de Lepra Americana (ALM) en Nueva York contribuyó a este proyecto con buenos consejos y considerables contribuciones financieras. Al principio se comprometieron a cubrir el 60 % de los gastos. El 17 de abril de 1951 también enviamos nuestra siguiente carta de pedidos al CCM Akron, para empezar con la construcción – con un monto total de $ 25.000, aproximadamente Gs. 500.000, por supuesto de acuerdo al valor del dinero de aquel entonces. En esto estaban incluidos un camión más grande, varias clases de acero para construcción, levantar una torre de agua, cemento, vidrio, alambres eléctricos, instalaciones para baños, madera, etc.

El 23 de agosto la familia John R. Schmidt junto con la familia Robert Unruh salieron con el barco S.S. Brazil de Nueva York con el destino final de Asunción. A fines de mayo volví a los EE.UU. para estudiar. Pero previamente nosotros, del CCM y del comité de apoyo en Filadelfia, habíamos preparado el primer número de nuestro boletín informativo de Km 81 y lo habíamos llamado Im Dienste der Liebe (En el servicio del amor). Hasta hoy en día
sigue con el mismo nombre. Esto fue en 1951.

Cornelius J. Dyck, profesor emérito
Associated Mennonite Biblical Seminary
Elkhart, Indiana 46517, EE.UU.

 

Submenú

km81 - Asociación Evangélica Mennonita del Paraguay
Home Home